10 años de la fuga del Chapo Guzmán
Bitácora
(Emilio Lugo)
10 años de la fuga del Chapo Guzmán
Hoy se cumplen 10 años de aquella fuga que se dio en el penal de máxima seguridad de Puente Grande, a un mes y días de haber asumido la presidencia Vicente Fox. La única en la historia de estos penales, donde escondido en un carrito de lavandería, cubierto con una sábana y encima un colchón, logró evadir todos los controles de seguridad de dicho penal el 19 de enero de 2001. Las autoridades desde esa fecha no ha podido contra el poderío y control de este personaje, a diez años de su fuga, no se conoce de algún intento por detenerlo en México o en otro país, actualmente se cuentan con reportes de que mantiene negociaciones ilícitas en Colombia, Honduras, Panamá, Venezuela, Japón, Francia, Italia, España y Alemania. Además de ser considerado uno de los hombres más ricos del planeta, el misterio se acrecentó en el imaginativo social en distintas formas, como son los denominados narco-corridos, leyendas urbanas de sus fiestas en discotecas en Acapulco, sus traslados en vehículos oficiales y su gusto por la comida mexicana; además de contar con una popularidad cercana a la del Ídolo de México por décadas, Pedro Infante, niños y señoras de le tercera edad, saben o tienen una idea concreta de él.
Visto como el principal adversario en la guerra contra el narco emprendida por Calderón, el chapo Guzmán continúa con un predominio absoluto, a pesar de que en el 2010 fueron capturados y muertos varios narcotraficantes importantes. El chapo continúa como una figura emblemática, que representa la incapacidad de los gobiernos panistas para lograr su captura, que representa que una narco guerra no concluirá hasta su captura, “caigan quien caiga”, que la inteligencia, recursos, cambios de gobierno no afectan en nada su hegemonía como uno de los narcotraficantes más poderosos del mundo.
Recientemente en un centro comercial en la zona suburbana de Acapulco fueron dejadas 15 personas muertas, 14 de ellas decapitadas y en mensajes escritos a mano en cartulinas, fue dejado su nombre como firma del cartel más pesado. Considerándolo con este hecho, como el tercer participante en pretender controlar la plaza de Acapulco, dejando en completo descontrol a toda la fuerza pública en el estado, que inmediatamente solicito la presencia del gobierno federal poniendo al puerto de Acapulco en un completo estado de sitio, en donde las fuerzas armadas realizan cateos, retenes y revisiones incluso arriba de los puentes peatonales. Todo esto a pocos días de celebrar elecciones rumbo a la gubernatura en Guerrero, con estos hechos queda una vez más en evidencia la falta de capacidad y de estrategia del gobierno federal para volver a poner al Chapo Guzmán tras las rejas, de donde nunca debió haberse fugado hace 10 años.
