Las Luchas de Sangre
Las Luchas de Sangre
(Arturo Ocampo)
De Soldado a Sicario y de Sicario a Soldado.
La violencia que vive México en efecto, son las consecuencias de la corrupción e impunidad estructural con las que se ha construido este país, esto hoy parece estar llegando a su clímax, aunque aún falta lo peor, desde siempre ha sido común ver en los periódicos ejemplos magníficos de corrupción e impunidad total en las altas esferas políticas, militares, económicas y religiosas, quien no recuerda las matanza de 1968 por parte de militares y la llamada guerra sucia de los 70´s, como olvidar el error de diciembre, el Fobaproa, la desmantelación de nuestra banca, y qué decir de lo religioso, lo único que supuestamente nos une, con lo del caso Maciel. Las alianzas narco-iglesia, los fraudes electorales de 1988 y 2006, solo por mencionar casos emblemáticos que han marcado no solo a unas regiones del país, si no que han definido nuestro presente.
Es bien sabido de los privilegios que gozan los sectores que gobiernan político-militar-económico y religiosos un país, pero aquí en México no sólo pasa esto, si no que se hace común, y no importa lo que suceda, nunca se atenta contra estos personajes, a un más esta corrupción e impunidad estructural se generaliza de arriba hacia abajo en los que cualquier personaje con el dinero, violencia o influencias necesarias puede hacer y deshacer en este país.
El caos es total que se forman dos grupos que trabajan para el mismo sistema y que se nutren de la sociedad empobrecida en general, poniéndolos a luchar unos contra otros, dividiendo lo que se supone debería de ser un mismo grupo.
El narcotráfico en sus más altas esferas está compuesto de políticos, empresarios, y altos mandos en los sectores de seguridad y defensa que sustenta a una clase posicionada y que entre más tiene más quiere. Por otro lado
Las fuerzas armadas, Policías, Jueces, en sus más altas esferas está compuesto por personas que hacen leyes tales que permiten devorar todo lo que se pueda a este país, para beneficio de la misma clase posicionada.
Un sicario proviene de una clase empobrecida, sin estudio que no tiene ninguna esperanza en este país corrupto, que ve una forma de realizarse matando a quien sea por un sueldo, defendiendo una plaza, un jefe, su vida. Son personas que ya no se pertenecen que perdieron el rumbo o quizás provienen de una familia de sicarios ya no saben hacer otra cosa.
Un soldado es de la misma clase empobrecida, con escasos estudios, que ve en el ejército la única forma de obtener trabajo, pues no ha encontrado otro y no se tienen muchas opciones, quizás se enliste un rato y después se contrate en alguna otra parte. Por un sueldo recibe órdenes y al igual que un sicario no las cuestiona solo obedece, si tiene que matar a unos sicarios lo hace, pero lo mismo si tiene que dispararle a un auto en donde viajan personas que no tienen nada que ver con la delincuencia, si tiene que torturar personas lo hace sin saber si son sicarios, guerrilleros, disidentes o simples victimas del fuego cruzado al igual que un sicario.
Defiende un territorio un estado su país, al menos eso le dicen…
Pero ambos sicario y soldado luchan entre sí y también entre ellos mismos, para mantener en sus lujos a esas personas que con desprecio nos miran a través de sus burbujas. Y que con el choque de las masas de la sociedad empobrecida se benefician de la sangre de nosotros mismos y saquean al país delante de nuestros propios ojos, nos asesinan una y otra vez de todas las formas posibles, mientras nosotros como estúpidos seguimos luchando pero entre nosotros mismos, hay un ejército de 8 millones de jóvenes sin educación y sin empleo que espera ansioso nutrir los contingentes del ejército y de los carteles de la droga para seguir esta lucha de sangre sin fin.
Quizás ese sea nuestro destino, porque nunca fuimos unidos, desde nuestra forzada unión como Nueva España hasta nuestra supuesta creación como Nación, y en ese transcurso perdimos la mitad de nuestro territorio, perdimos Nuestra independencia Monetaria, Nuestra Independencia Alimentaria, Nuestra independencia Agrícola, marítima, comercial, educativa, militar hemos perdido tanto que tan solo queremos que nos dejen en paz en la soledad de nuestras casas. El temor se ha apoderado de miles de familias y el miedo esta en el aire, nos han quitado nuestra libertad y aun estas personas no se conforman, fomentan y crean la violencia para despojarnos cada día de lo que nos pertenece, dividiéndonos y haciendo que nos asesinemos los unos a los otros, la violencia nunca ha solucionado nada, la muerte de cualquier persona en cualquier situación debería de preocuparnos y no alegrarnos de que si el muerto es sicario, narco, militar, secuestrador, político, porque esa alegría se trastornara reproduciéndose como un virus imparable que finalmente terminara alcanzando a cada uno de nosotros. Entonces las lamentaciones serán vanas y el desastre estará hecho, alguien algún día nos reprochara todo esto que dejamos que sucediera, será el legado de violencia que heredamos a nuestros hijos, ¡si es que aún queda algo!, lo mejor sería fragmentar nuestra lucha para encontrar una mejor y solida unión, si es que no queremos perecer no solo como nación si no como pueblo…
